Mundo ficciónIniciar sesión—Sí, Grandulón, sabía quién eras desde el principio —respondió Mariana, risueña, aunque yo no salía del shock y el rostro impactado de Kevin era probablemente una réplica del mío—. ¿Me dejan continuar? Esto apenas comienza.
Ambos asentimos en silencio. Nunca antes vi a ese chico así de nervioso y confundido, pero yo me sentí exactamente igual.
Mi mayor miedo era contarle a







