Llenos de pánico.
Mientras escuchaban los gritos lejanos, las mujeres intentaron distraer mucho más a los niños, cantando, pero con los corazones llenos de pánico. La señora María se había ido a otra parte con el señor José, así que cuando Beatrice los ve regresar y al mismo tiempo ve salir a Nathan Halls de donde sea que estaba, su corazón da un vuelco.
—Nathan… —dice José.
Pero Nathan le hace un ademan y le pasa por un lado. Luego el hombre enfurecido gira el rostro directamente hacia la castaña y ella intenta