El espectáculo.
Beatrice pasó todo el restante del domingo pensando en cómo debía manejar las cosas con Aarón. Sí, debía denunciarlo. Sí, debía verlo tras las rejas o al menos encerrado en su casa quemándose de angustia por no tener vida social. Pero con ese último pensamiento fue que una idea llegó a ella.
Vida social.
Si había algo que Beatrice sabía que Aarón anhelaba recuperar, era a sus amigos, sus visitas a lugares costosos. Eso siempre había sido lo de él; presumir. Su necesidad de ser más grande, se de