Consecuencias.
Los flashes y el alboroto de los periodistas afuera hacen que Aarón salga del shock. Justo cuando intenta escapar, el policía toma sus brazos con más fuerza, pero aun así insiste en ser liberado.
Las preguntas van y vienen.
—Señor Vega, ¿por qué quiso incriminar a su prima?
—¿Qué relación hay entre usted y la señorita Madison Halls? ¿Son amantes?
—¿Es consciente de los cargos en su contra?
Aarón siente que la cabeza va a explotarle, y lo hace, gritando.
—¡Aléjense de mí, cuerda de víboras! ¡Soy