Narrador
Cuando Ariadna se fue, ni siquiera se dio cuenta de que Evangeline se había quedado en la fiesta. Para Evangeline, eso no era un problema. Sin la carga de su hermana velando por ella, podía disfrutar de la libertad de desatar el caos. Y ese caos empezó a tomar forma mientras ella avanzaba decidida hacia la mesa de Erick y su esposa, Sacha.
La pareja llevaba casi una década casada. Erick, que apenas tenía veinte años entonces, había conocido a la deslumbrante Sacha, que le había atrapad