Punto de Vista Madison
Ya llevaba una semana completa de haber abierto la veterinaria que Maximiliano puso para mí, aunque días despues tuve que firmar un contrato con él para que me permitiera pagarle cada centavo que invirtió en ella, me sentía fascinada con el simple hecho de trabajar y sentirme una persona útil.
—No quiero que te vayas hoy—Maximiliano me tomó de la cintura y no quiso dejarme levantar de la cama.
—Soy una empresaria muy importante y necesito abrir mi local, que aunque no