—¡¡Madison !! ¡¡Madison , espera por favor! —Comencé a gritar detrás de ella, pero cuando salí, era demasiado tarde, pues ya no había ni rastro de su presencia, salí a buscarla por los callejones aledaños, pero parecía que se había ido en un taxi que acababa de arrancar.
Me devolví a la veterinaria, y me fui en contra de los gemelos.
—¡Vayan ya mismo a seguir a Madison !!
Jenn se me quedó viendo, tenía sus mejillas coloradas producto de la vergüenza.
—Señor, lamento tanto todo lo que sucedió, l