La manzana de Adan de Sebastian Veggetti se mueve, Renata empieza a pasar suavemente la yema de los dedos por el abdomen del hombre, sus ojos estaban brillantes, ella se remoja los labios, la palma de la mano de su eposo estaba caliente y firme en su cintura, ella deja escapar una sonrisa, realizando un movimento circular, provocando que Sebastian endurezca sus facciones, era evidente que ella quería jugar con él, y Sebastian estaba luchando para no perder el control, Renata en un movimiento i