Mundo ficciónIniciar sesiónMi boda no fue lo que esperaba, un reino en pleno conflicto y un matrimonio sin amor con alguien que no conozco y solo se dicen cosas malas de él, temo lo peor pero solo al verlo quede enamorada de su hermoso rostro que solo me hizo ilusionarme, nada fue como lo esperaba y solo deseo buscar una salida.
Leer másLorena.
Pase mucho tiempo preparándome para ser una emperatriz digna y engrandecer a mi país pero a solo unos meses antes de mi boda la guerra estalló en la frontera y rápidamente llego al reino, todo fue un caos pero se tomo el lugar relativamente pacifico y rápido, en menos de una semana ya había alguien más ocupando el lugar que sería el de mi esposo, se decía que era un hombre despiadado que no dudo en acabar con su familia para poder adquirí el trono en su reino es el cuarto príncipe Gael de Burdeos hijo de una concubina de bajo rango, dicen que si lo miras a los ojos puedes ver el mismo infierno que no duda en matar a las personas sin importarles si son mujeres o niños, mis manos tiemblan como hojas en los árboles durante una tormenta al acercarme a la iglesia, no comprendo por que decidió convertir me en su esposa habiendo tantas jóvenes más bellas que yo incluso esta la princesa Katalina, la hija menor del difunto emperador es una joven sumamente hermosa, educada y refinada, al llegar a la iglesia y bajarme del carruaje con la ayuda de mi padre mis ojos van directamente asía unas estacas que han colocado a los lados de la entrada con la cabeza de los antiguos emperadores y entre ellas esta la princesa Katalina, me cubro la boca para no gritar por la impresión, como pudo hacer eso si apenas tiene quince años era una niña que me espera a mi que solo soy dos años mayor que ella, mis piernas comienzan a temblar y mi padre me tiene que sujetar para que no caiga, me aferro a su brazo y lo miro con súplica. -¡ Por favor padre no me obligue a casarme ! -Lo siento hija, no tenemos opción solo te pido que guardes tu carácter, mantén la cabeza baja para que no la pierdas. Comprendo que han amenazado a mi padre y que si no hago esto será el fin de todos, terminanos entrando a la iglesia y lo veo parada en el altar dándo la espalda, su hombros son anchos al igual que sus brazos, su cabello es negro y corto, es alto y comprendo por que a todos les produce miedo un hombre así puede intimidar, al llegar a su lado lo miro de reojo es un hombre de rasgos definidos pero todavía parece un joven no creo que llegue a los vente años, el padre comienza la ceremonia con la misa pero Gael levanta la mano para que se detenga. -Ya déjese de habladurías, valla al grano. -Lo siento emperador Gael pero esto es parte de la ceremonia. Gael chasquea los dedos y un hombre con armaduras de color negro se nos acerca. -Desaste de este hombre y consígueme alguien que se pueda dar prisa. -Se señor. El padre entra en pánico y comienza agitar las manos. -Eso no es necesario, Gael de Burdeos ¿ Acepta usted a la señorita Lorena de Castro como su esposa ? -Acepto. -Señorita Lorena de Castro. ¿ Acepta usted a Gael de Burdeos como su esposo ? Quisiera decir que no y poder salir corriendo de este lugar, tengo demasiado miedo solo quiero irme a mi casa pero si hago eso no creo ni siquiera llegar a la puerta con vida no dudo que este hombre me mate personalmente por dejarlo plantado en el altar y lo único que puedo hacer es asentir con la cabeza, no me salen las palabras. -Entréguen los anillos. Por fin puedo verlo de frente mientras me coloca el anillo, sus ojos son de un café rojizo que sin duda intimida, me coloca un anillo que me queda grande, he a saber dios de quién era, le coloco uno que no combinan, es más que obvio que fueron escogidos de prisa. -Ahora puede besar a la novia. Esas palabras hicieron que me preocupara y me pusiera tan nerviosa qué tiemblo levemente y no puedo detener mi cuerpo, me retira el velo y por fin pude verlo claramente es un ser realmente hermoso que cualquier mujer quisiera tener a su lado pero sé lo que hay detrás de ese bello rostro y es algo que me aterra, cierros los ojos cuando se inclina sobre mí y lo único que siento son sus labios en mi mejilla, después de esa ceremonia tan insípida soy llevada de nuevo al carruaje donde me suben junto con él y sin previo aviso nos vamos del reino, miro nerviosa por la ventana cómo nos alejamos, no sabia que esto iba a pasar pensé que nos quedaríamos aquí o que por lo menos me dejaría despedirme de mis padres pero tengo mucho miedo de hablar y hacerle enojar, mi padre me dijo que guardara mi carácter y me mantuviera callada si fuera alguien más ya lo hubiera dicho sus verdades pero no puedo, al estar lejos del imperio nos detenemos él se baja sin decirme nada y se sube a un caballo para verme fijamente. -Viajaremos separados hasta que lleguemos a mi imperio. Solo asiento dócilmente, los siguientes días me la paso en el carruaje completamente sola, no paramos para descansar, ni dormir en ningún lado solo de vez en cuando para ir al baño, no tuve tiempo de tomar ninguna de mis pertenencias, veo con impotencia el vestido de novia de mi madre gracias a dios me quedó, cuando veo que nos acercamos al imperio de Burdeos el carruaje se detiene, la puerta es abierta por una señorita castaña y bajita que me mira atentamente y hace una reverencia. -Soy Elena, seré su dama de compañía, por favor baje. Elena me ayuda a bajar del carruaje, mis piernas están entumidas y tiemblan levemente, fue un viaje demasiado largo, Elena me ayuda a subir a un carruaje que no tiene techo en el que ya se encuentra Gael que ni siquiera se digna ayudarme a subir, es un maldito engreído, está bien que sea el nuevo emperador y quizás es un asesino sárico pero que su mamá no le enseñó modales, al entrar al imperio todos nos reciben como si fuera un héroe como si no hubiera hecho nada malo, por fin llegamos al palacio donde puedo volver a caminar un poco, esta noche temí por lo que pasaría tengo 17 ya sé lo que pasa la primera noche que pasan juntos los esposos para mi sorpresa eso jamás paso, me dormí sola y desperté de la misma manera así fueron los días siguientes nunca pasó nada entre nosotros, él casi no se la lleva aquí siempre anda en guerras y conquistando más territorio.Lorena.Después de tomar el té con Liam me e negado a recibirlo pero me a escrito cartas con frecuencias insistiendo en sus sentimientos asia mi, no comprendo por qué está pasando esto jamás le e dado esperanzas de nada mi trato asia él siempre a sido meramente político no sé por qué asta ahora me los a expresado lo único diferente en estos meses es Rebeca no dudo que esa mujer le allá llenado la cabeza con ideas para darme problemas pero si ella logro hacer eso no es tan tonta como lo parece, Elena me saca de mis pensamientos al entrar a la sala de forma apresurada y se mira preocupada.-Disculpe su alteza por entrar de esta manera pero le tengo noticias muy graves.-¿ Que ocurre ?-La condeza de Monte Calo se va a divorciar.-¡¿ Que pero como ?!Me sorprende que Monic se valla a divorciar desde que llegué aquí ella me recibió con los brazos abiertos y a sido una muy buena amiga, Elena me cuenta con lujo de detalle el mismo que está corriendo por todo el palacio, pido que preparen un
Lorena.Al salir de mi invernadero está tarde con un ramo de rosas blancas paso cerca de donde Lorena tuvo una fiesta de té más temprano y me doy cuenta de que todavía hay algunos invitados la mayoría que quedan son hombres, no me sorprende para nada no es la primera vez que organiza una fiesta de té exclusiva para hombres le gusta rodearse de personas que la estén adulando y se dejen cautivar por sus encantos, no le doy importancia a eso y decido tomar otro camino no tengo ganas de encontrarme con ninguno de ellos estoy muy tranquila y feliz pero al llegar a la puerta del palacio me encuentro con el duque de Cleverbot Liam es un hombre delgado, alto y rubio de ojos color ámbar de temperamento frío y unos de los amigos más cercanos a Rebeca siempre es invitado a sus fiestas de té, el se precata de mi presencia y ase una revencia.-Es un gusto encontrarle emperatriz, que hermosas flores, ¿ Son de su invernadero ?-Si duque, ¿ La paso bien con su amiga ?-De hecho no la fiesta empezó bi
Gael. Durante la cena mire algo que me gustó por primera vez Lorena se impuso ante Rebeca, Rebeca es una joven engenua y siempre cree que puede salirse con la suya de esa manera pero ahora me di cuenta de que Lorena ya no la va a tolerar, que está harta de su actitud infantil y siendo sincero yo también solo la traje aquí porque gracias a que la tomé como concubina soy dueño de la mitad del imperio Duran y es algo muy ventajoso poder obtener tantas tierras sin derramar sangre aunque hubiera sido interesante saber qué podían hacer contra mí.Esta mañana estoy hablando con unos diplomáticos y con mis asesores, esto es algo que deteto, odio las reuniones con estos aristócratas todo es tán formal, tan rígido, demasiado culto para mi gusto pero es algo que tengo que hacer y después de despedir a los diplomáticos y dignatarios, me quedo solo con mis asesores para tratar asuntos internos después de que hemos discutido lo de siempre y Ferbuson les pregunta si hay algún otro tema qué tratar
Lorena.Hoy es mi cena con mi supuesto esposo, tenemos una cada semana y no por gusto si no por pura formalidad había dejado de venir por que la ves anterior se apareció esa mosca muerta de Rebeca fingiendo que no sabia que era solo de los dos tomo una silla con una sonrisa en el rostro y comenzó actuar de forma melosa con Geal, no soporte mucho de eso y me fui sin terminar de comer y hemos aqui sentados de nuevo en una mesa los dos solos frente a frente con un en un completo silencio que se siente incómodo solo se escuchan los cubiertos en los platos, espero que esta vez Rebeca no entre por la puerta que ahora no pienso soportar sus groserías y le dejaré muy bien en claro su lugar.-Me contaron que trajiste a dos niñas y a un joven.Detengo mi tenedor a la mitad del camino y volteo a ver a Gael, de las pocas veces que hemos cenamos juntos esta es la primera vez que él comienza una conversación es interesante y nuevo bueno. -Son dos gemelas y un joven que estaba en muy mala situación





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