Mundo ficciónIniciar sesiónThaís Laurent estaba a meses de convertirse en la esposa de Matteo Lockhart, el heredero de una de las familias más poderosas del país. Convencida de que esa noche marcaría el inicio de la vida que siempre soñó, aceptó encontrarse con él en una lujosa suite para entregarle aquello que había decidido guardar hasta el matrimonio. Pero Matteo nunca pensó presentarse. Junto a Renata, la mejor amiga de Thaís, preparó una trampa perfecta: una habitación vigilada por cámaras ocultas, bebidas adulteradas y dos hombres contratados para comprometerla. Cuando llegara el momento, usaría esas imágenes para destruirla y librarse de ella sin ensuciarse las manos. Solo que el destino tenía otros planes. Los hombres nunca llegaron. Y quien abrió la puerta de aquella habitación fue Theodore Lockhart, un poderoso empresario que regresaba de una reunión sin imaginar que también había sido víctima de una conspiración. Convencido de que aquella era su suite, cruzó el umbral equivocado... y cambió el destino de ambos para siempre. Al amanecer, Thaís huyó creyendo que jamás volvería a ver al desconocido con quien había cometido el peor error de su vida. Hasta que días después, al ser presentada oficialmente a la familia Lockhart, descubrió la verdad. El hombre de aquella noche era Theodore Lockhart. El padre de su prometido. Ahora, atrapada entre un secreto capaz de destruir a toda una familia y la traición de quienes más amaba, Thaís tendrá que enfrentarse a un hombre que no puede olvidar aquella noche... y a otro dispuesto a arruinarla para proteger sus propios intereses. Porque en la familia Lockhart, el poder vale más que la sangre. Y el amor... puede convertirse en el arma más peligrosa de todas.
Leer másNARRADOR OMNISCIENTE Bajo la lluviaLa lluvia caía con fuerza sobre la avenida.Thaís permanecía inmóvil frente al automóvil negro. El agua empapaba su vestido, mientras el abrigo oscuro de Theodore seguía extendido sobre la puerta abierta.—Sube —repitió él.Ella negó lentamente. Tenía que evitar a toda costa quedar a solas con ese hombre. —No puedo.Theodore la observó unos segundos.—Es cierto, pero tampoco puedes quedarte aquí, sola.—No quiero causar más problemas.—Los problemas ya existen, Thaís. —Susurró él con voz grave,luego soltó un suspiro largo y pesado—. La diferencia es que tú todavía no los ves.Ella levantó la vista.Había algo extraño en la forma en que la miraba. No era el deseo salvaje de aquella noche en el hotel. Era otra cosa... una mezcla de preocupación, curiosidad y una autoridad que hacía difícil llevarle la contraria.Un relámpago iluminó la calle.Thaís dio un paso atrás justo cuando el tacón resbaló sobre el pavimento mojado.Antes de caer, una mano fir
NARRADOR OMNISCIENTE Theodore soltó su mano con la misma calma con la que la había tomado. Para cualquiera de los presentes, aquel había sido un saludo cordial entre un poderoso empresario y la prometida de su hijo. Nadie habría imaginado la tormenta que acababa de desatarse bajo aquella aparente cortesía.—Siéntate, padre —dijo Matteo, apartando una silla junto a la cabecera de la mesa.—Gracias.Theodore ocupó su lugar sin apartar la vista de los invitados. Sin embargo, de vez en cuando sus ojos regresaban a Thaís. No con descaro, sino con la paciencia de un depredador que estudia a su presa antes de dar el siguiente paso.Cooper permanecía inmóvil detrás de él. Recordó el informe que descansaba sobre el escritorio del despacho de Theodore. Bastaba una llamada para conocer cada detalle de la vida de aquella joven.Un camarero comenzó a servir el vino.—Quiero brindar por mi hijo —anunció Theodore, levantando la copa.Todos imitaron el gesto.—Matteo ha trabajado duro para llegar ha
NARRADOR OMNISCIENTE Los recuerdos de aquella noche seguían tan vivos en la mente de Thaís que apenas podía sostenerle la mirada a Matteo. Matteo se habia disculpado, pues según el esa noche una supuesta reunión se habia extendido.—¿Aún estas enojada, cariño? —preguntó mirándola de reojo, mientras firmabalos documentos que Thaís le ponía sobre la mesa.—No quiero hablar ahora, firma —respondió de forma de contundente. Matteo sonrió con diversión. —Amor, este sábado mi padre anunciará quién ocupará la dirección ejecutiva. Estoy seguro de que seré yo —informó, cambiando el tema.—Te lo mereces amor. —Es gracias a ti, hermosa —susurró tomando la mano de ella y besándola—aunque se que eso queda solo entre nosotros, ¿verdad cariño?Thaís asintió. Desde que Thaís entró a Lockhart Construct, había sido la mente brillante detrás de cada éxito atribuido a Matteo Lockhart.Cada proyecto, cada logro, de cada idea millonaria, siempre estuvo detrás la mente extraordinaria de Thaís Laurent.—
El dolor de cabeza golpeó a Theodore Lockhart antes de que lograra abrir los ojos. Su mente, usualmente una máquina fría y precisa de negocios, tardó varios segundos en reaccionar. Cuando finalmente levantó los párpados, la luz del sol de la mañana hería sus ojos. Se incorporó en la cama, apoyando los codos en las rodillas. Fue entonces cuando sintió el aroma. No era el olor genérico a limpio de las sábanas del hotel. Era una fragancia cálida, envolvente, con un sutil toque dulce que de inmediato activó las alarmas en su memoria. Los fragmentos de la noche anterior regresaron en tropel: la reunión agotadora, el trago que alguien debió adulterar, la suite equivocada... y ella. Theodore giró la cabeza con rapidez hacia el otro lado de la cama. Estaba vacío. Pasó la mano por la sábana de seda. Estaba fría, lo que significaba que ella se había marchado hacía horas. Sin embargo, al retirar la manta, un detalle en el centro de la cama hizo que su respiración se detuviera por comp
Último capítulo