No es necesario que alguien le explique a Marina quién es ese hombre. Su parecido con Rodrigo es innegable, pero hay algo en su postura que la hace sentirse incómoda. El modo en que Xavier Ferraz la observa es extraño y aterrador.
— Buenos días, señor — lo saluda con una sonrisa educada, intentando no demostrar su nerviosismo.
Xavier la observa por un momento, sin responder de inmediato; sus ojos aún la analizan.
— Buenos días — finalmente responde, manteniendo un tono firme, pero haciendo una