— ¿Un mes?
La voz de Rodrigo resuena por la oficina, cargada de incredulidad, mientras mira al hermano, que está parado frente a él, con una expresión de quien no entiende la reacción exagerada.
— No sé por qué tanto alboroto. Ya había dicho que le pediría a la rubia matrimonio — comenta Victor, poniendo los ojos en blanco ante la actitud del hermano, que parece desesperado.
— Sé que se lo ibas a pedir, ¡pero eso no significaba que ya planearan casarse tan rápido! — explica Rodrigo, aún intenta