Víctor vuelve a entrar en la habitación con una expresión aún más seria que antes. Sus pasos son firmes pero silenciosos, mientras sus ojos vuelven a posarse sobre Andressa. Por más que conociera su historial y sus malas decisiones, no puede evitar una punzada de pesar al verla en un estado tan decadente.
El rostro de Andressa, hinchado y marcado, es apenas una sombra de lo que él conocía. Su apariencia ahora es aterradora, una representación vívida de lo que Xavier era capaz de hacer cuando su