Al darse cuenta de que ya había dicho todo lo que quería, Víctor decide terminar su participación allí. Con pasos firmes, se dirige hacia la puerta, pero antes de salir, se vuelve hacia Marina con una leve sonrisa, casi imperceptible.
— Te esperaré afuera, rubia, pero no tardes mucho — dice con un tono más suave, aunque todavía con un toque de ironía.
Marina lo observa mientras él sale, cerrando la puerta tras de sí.
Ahora, en la habitación, solo quedan Leonel, Andressa y Marina. El silencio qu