En la mañana del sábado, Marina despierta con el corazón, latiendo a un ritmo acelerado, tomado por la ansiedad. Mientras organiza cuidadosamente la pequeña maleta, su mente no deja de repasar los detalles del encuentro. Cada paso, cada palabra, cada expresión que deberá usar al estar frente a frente con Xavier Ferraz.
Sabe que no tendrá una segunda oportunidad para poner a Xavier en su lugar; por eso, necesita estar muy segura de lo que hará. Entre una prenda y otra, murmura para sí misma que