— ¡Mari!
La voz de Andressa interrumpe los pensamientos de Marina, que está a punto de entrar en casa. Ella se gira y ve a su amiga saliendo del portón de la casa vecina. Andressa estaba impecablemente vestida, como si fuera a salir a una cita.
— Buenas noches, Andressa. ¡Vaya! Estás guapísima. ¿Vas a algún lugar especial? — pregunta Marina, admirando el look de su amiga.
— Iba a ir, pero al final cancelé — confiesa Andressa, con un toque de decepción.
— ¿En serio? Pero ya estás completamente a