Mientras sale de la empresa, Marina siente que las palabras de Víctor aún resuenan en su mente como un peso del que no puede liberarse.
—¿Por qué me odia tanto? —susurra para sí misma, con el corazón encogido.
Sentada en la parada del autobús, observa cómo el cielo se oscurece rápidamente. Nubes densas se acumulan en el horizonte, anunciando la inminente llegada de una tormenta. El viento frío comienza a cortar el aire, trayendo consigo una sensación de inquietud.
—Justo hoy tenía que olvidar e