Naomi.
***
¿Estaba soñando?
Pensé que no regresaría a esa habitación blanca sin salida. Busqué a mi madre por todos lados con la mirada, sin tener éxito.
Escuché un sonido en mi espalda y al voltearme, estaba ella…
Preciosa como siempre.
Tenía una amplia sonrisa y los brazos abiertos. Corrí para darle un fuerte abrazo que me aguó los ojos.
—Mamá…
—Mi niña hermosa, ese bebé está creciendo sano y fuerte —susurró, con una voz cariñosa.
—¿Por qué tardaste tanto? —Alcé el mentón para verla a