Silas.
*Un año después…*
Me volví un líder al que todos respetaban, pero no por miedo como lo hacían con mi padre, sino respeto de verdad.
Toqué la puerta de nuestros pequeños, ya que compartían la misma habitación. Rowan era el más talentoso y el mayor, su inteligencia supera incluso a los omegas de nuestra manada.
—¡Ya estamos listos! —exclamó, abriendo la puerta con dificultad debido a su altura.
Amanda era un poco más pequeña que él, me miró con curiosidad, asomada detrás de su hermano.