Luna que se quiebra sobre las tinieblas de mi soledad...
Señor, ¿cuándo tendré un momento de paz en mi vida? Esa era la gran interrogante que tenía en mi cabeza ahora que veía como estos dos me estaban ignorando, pues me ganaron hasta el último centavo que tenía en los bolsillos.
Bueno y también porque no podía sacarme de la cabeza esas tremendas manos que estoy mirando de reojo cada vez que puedo, es que si en mi sueño hicieron maravillas, me imagino lo que hacen en vivo y en directo.
-Uff, hace calor aquí... Nicco ¿quieres que suba un poquito el a