—¿Qué está pasando?
Esa es la gran pregunta que todos nos hacemos en este momento e intentamos que Paolo nos explique, aunque se muerde la lengua varias veces antes de hablar.
—Ese también es uno de los motivos por los que he venido, necesito hablar contigo y con Enzo.
—¿Puede esperar unas horas por lo menos? Déjame disfrutar de mi boda— le digo un tanto molesto, pues me imagino que debe pasar algo con el idiota de Lorenzo.
—Por supuesto, no me iré hasta la próxima semana, cuando esta bella mu