Un corazón enamorado.
Es difícil cuantificar lo que puede pasar en la vida de una persona trasplantada que no tiene nada más que a él mismo, o eso era lo que él pensaba.
Nathan Malory, ese rubio oxigenado como le llamaban sus amigos, que él no los consideraba como tales, o era lo que él creía. Un médico excepcional, un amigo como nadie lo puede imaginar, un gran padre, esposo e hijo. En todo eso y más se traduce mi padre— Veo las lágrimas de mi mamá y ya sé que voy por buen camino, aunque el nu