Salgo rumbo al hospital, orando no encontrarme con ese tipo, tomo el metro y voy tan preocupada por lo que pasó que ni cuenta me doy cuando ya llegué al lugar.
Llegué al ala de cardiología y solicité hablar con Val, era lo justo y lo mejor, ella prometió ayudarme y tomaría su palabra.
-Hola Gia, ¿cómo te sientes?
-Como la mierda, pero eso es normal, mi vida es un completo desastre y vengo a pedirte que nos ayudes.
-Está bien, pero debes contarme todo lo que pasa...
Y eso hice, le conté que