Después de la visita al hospital regresamos a la casa, el día transcurrió como cualquier otro. Excepto porque Luca salió todo el día a una "reunión con sus deudores", pero regresó lleno de sangre, como siempre que salía. En este punto aún no entiendo cómo funcionan sus reuniones, pero queda claro que aquellos que le deben, terminan pasando un muy mal rato. La cantidad de sangre esta vez fue magistral. Tanto que al verlo atravesar la puerta sentí unas náuseas que me llevaron corriendo al baño, p