Lis agradeció a Samuel con una mirada cargada de gratitud, consciente de lo difícil que había sido para él pasar todos esos meses en silencio, sin poder compartir nada con sus seres queridos. Sabía cuánto lo buscaban en el hospital, ansiosos por noticias, y él solo podía responder que ella estaba bien y en tratamiento, sin dar más explicaciones.
—Gracias, Samuel. Sé lo difícil que fue para ti no poder hablar con nadie, ni siquiera con tu propia familia… —dijo Lis con suavidad, con la voz quebra