—Estás viva— dice su amigo cuándo le responde la llamada.
—Acabo de levantarme.
—Anoche te busqué y no supe nada de ti.
—Ni siquiera me lo recuerdes.
—Dime que no es algo de lo que deba preocuparme.
—Bueno… Lo que sucede es que me acosté con Marcus pensando que era Víctor.
—¡¿Qué?!
—¡Lo sé, hoy en la mañana cuándo lo vi me quería morir!
—¿Y qué te dijo él?
—No se dió cuenta cuando me fui, estaba dormido y yo salí en silencio.
—Vaya, me pasó igual.
—¿Cómo así?— cuestiona y luego recuerda cómo se