—¿Qué te dijo?
Fabio fue el primero en indagar.
—Nada, pero le dejé en claro que se quedara callado o me iba a cobrar todas las que me ha hecho.
—Bien, no hay problemas, así que podemos descansar…— Dice Fabio agotado.
Fabio se despide y en especial le sonríe a Lidia; ella lo toma como algo normal y le regresa la sonrisa. Suben al auto y regresan a la casa; Rebeca se da su tiempo para descansar antes de que sea la hora de ir a buscar a Alma y llevarla a la escuela de patinaje. Víctor, por su par