Claudia sabía lo que venía.
Desde el instante en que firmó ese acta de matrimonio, fue consciente de que su nombre no volvería a significar lo mismo.
La primera semana en la isla fue un escape…
Pero pronto, las olas de la realidad la alcanzaron incluso allí.
Los comentarios comenzaron a llover en sus redes sociales.
En mensajes privados.
En correos filtrados por la prensa.
“Interesada.”
“Traicionera.”
“Qué fácil se te hizo subirte al poder.”
“Casarte con el tío de tu ex mientras él se debate en