—Eso no es verdad, dame mi celular yo la llamaré.
—¿Por qué eres tan terco? Apenas entraste al quirófano, ella ya no volvió. Y hace unos días… se casó con tu tío.
La habitación cayó en un silencio sepulcral.
Demian parpadeó con lentitud, como si las palabras no tuviesen sentido al principio. Mariam dio un paso hacia atrás, su pecho apretado, sintiendo cada palabra como un cuchillo que atravesaba su alma. Él giró lentamente el rostro hacia la ventana, bajó la mirada y sus labios temblaron al sus