El doctor caminaba por el pasillo principal del hospital, con el expediente de Demian aún en la mano, revisando mentalmente cada punto de la operación. Al girar en la esquina, se encontró de frente con Sofía y Lucas, quienes se acercaron con rapidez y rostros ansiosos.
—¿Cómo está todo? —preguntó Lucas, con evidente tensión en el rostro.
El médico alzó la vista.
—Fue un éxito. —respondió con seguridad—. Incluso yo estoy sorprendido… pero el paciente no parece feliz.
Sofía soltó un suspiro entre