Juliette
—Pensándolo bien, no tienes nada que explicarme. Sé muy bien que lo que existe entre nosotros es falso, olvidémoslo. Mejor me voy a casa —dije de mal humor.
Gérard agarró mis caderas y me acercó a él; intentó besarme pero me negué. No quería que me tocara.
Estaba tan molesta que quería llorar con todas mis fuerzas.
Verlo besar a Alice me afectó mucho, pero era hora de entender que entre nosotros nunca había sido real.
—Julie, por favor, déjame explicarte —suplicó Gérard desde atrás.
—N