Hellen se encontraba sentada en una de las sillas del balcón, con una manta cubriéndole las piernas y una taza de té caliente sobre la mesita redonda a su lado. El viento jugaba suavemente con su cabello, y el sonido del lago cercano le transmitía una paz que no sentía desde hacía días. Tenía entre las manos una revista de moda, la ojeaba con atención, tratando de distraerse. Sin embargo, su mente estaba alerta, como si esperara que algo interrumpiera ese momento de tranquilidad.
Y así fue.
Su