El diario golpeó el suelo con un crujido seco.
Marcel caminaba de un lado a otro en su despacho, sus pasos retumbaban como un presagio. La portada del periódico era un insulto en tinta negra: "Hellen y Nicolás disfrutan del paraíso con sus trillizos: ¿Cómo si no pasara nada malo a su alrededor?".
La fotografía era peor que mil palabras.
Hellen llevaba gafas oscuras, el cabello suelto, la piel dorada por el sol. Se aferraba a la mano de Nicolás, quien sonreía como si todo estuviera marchando a l