Julio estaba sentado en una pequeña cafetería del centro, aquella que le traía tantos recuerdos. El olor del café recién hecho, el sonido leve de la máquina de espresso y el murmullo de las conversaciones le resultaban familiares. Justo allí, en esa mesa junto a la ventana, había tenido su primera cita con Nicolás. Todo era más simple en ese entonces, más dulce… más esperanzador. Pero el destino había sido cruel. No había tenido el final feliz que tanto había deseado. Nicolás lo había traiciona