—¡Estoy embarazada!
Hubo un largo y denso silencio en la mesa. Mis padres me miraron confundidos, como si hablara en un idioma extranjero, y luego desviaron la vista hacia Jasper. Él estaba sentado con una expresión de superioridad y satisfacción absoluta, paladeando el momento.
Expandí los brazos intentando demostrar que estaba feliz por la noticia; sabía que debía manejar mejor mis expresiones y no sonar como una cafetera a punto de estallar por la presión. Entonces, mi madre se levantó con l