El amanecer pintaba el cielo de tonos rosados y dorados, pero el aire en el campamento de Claro de Luna seguía cargado de tensión. Ryan, Tiberius, Lyanna y Kael se preparaban para la misión al campamento abandonado, bajo la mirada vigilante de los exploradores asignados por Eldric. La advertencia de Darian, el emisario de Brisa Clara, resonaba en la mente de Ryan como un eco persistente. Había algo en la forma en que Darian lo había mirado, como si supiera más de lo que dejaba entrever, que lo