El claro del campamento abandonado se convirtió en un campo de tensión en un instante. Darian, flanqueado por cuatro lobos de Brisa Clara, avanzó con una calma inquietante, su sonrisa afilada como un cuchillo que cortaba el aire matutino. Los exploradores de Claro de Luna, liderados por Marek, se agruparon alrededor de Ryan, Tiberius, Lyanna y Kael, sus manos apretando dagas y garrotes improvisados. El pergamino con el sello de Brisa Clara, aún en manos de Kael, parecía arder con la promesa de