Cuando Valeria finalmente salió de la villa, encontró a Adrián y Mark conversando cerca de la alberca. Había tardado más de lo previsto. Entre terminar de organizar las últimas cosas de los niños y prepararse, el tiempo se le había escapado sin darse cuenta. Llevaba un bikini blanco que contrastaba suavemente con el bronceado de su piel. Sobre la parte inferior llevaba un pareo ligero que se movía con la brisa cada vez que caminaba.
Nada exagerado. Nada llamativo. Sencillo. Cómodo. Sin embargo