No permanecieron mucho más tiempo en la sala después de aquello. Las risas provocadas por Mateo y Sofía terminaron apagándose poco a poco conforme el cansancio comenzó a ganarles la batalla. Sofía fue la primera en quedarse dormida sobre el sofá, acurrucada contra el brazo de Valeria. Mateo resistió algunos minutos más, decidido a demostrar que seguía perfectamente despierto, hasta que terminó cabeceando también. Al final, Valeria acabó llevándose a ambos a sus habitaciones mientras prometía qu