La mañana siguiente transcurrió con una calma poco habitual.
Después del desayuno, cada uno pareció encontrar algo que hacer. Margaret se llevó a los niños a recorrer algunas de las actividades organizadas por el resort, junto a Claudia que iba con su teléfono en la mano y la firme intención de fotografiar absolutamente todo. Mientras tanto, Mark decidió explorar los alrededores por su cuenta, asegurando que alguien tenía que averiguar dónde servían la mejor comida y bebidas del lugar.
Por otro