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Valeria se encontraba frente al espejo acomodándose algunos mechones de cabello cuando escuchó abrirse la puerta detrás de ella. Al principio no le dio importancia. Hasta que levantó la vista y vio el reflejo de Clarisa entrando en la estancia.
Sus miradas se encontraron a través del espejo. Solo un segundo. Después Valeria volvió a concentrarse en lo que estaba haciendo.
—Tus hijos son muy … adorables —comentó Clarisa de repente. La voz sonó amable. Demasiado amable. Valeria cerró el peq