Alessia Vittoria Bellerose
—¿Y qué quieres?
Su mirada baja a mis labios.
No me toca.
Pero siento la respuesta antes de escucharla.
—Más de lo que debería.
Debería irme.
Debería cerrar la puerta.
Debería recordar que este hombre es un mafioso, que tenía negocios quien sabe de qué índole con mi padre, que mi vida está hecha pedazos y que él no es un refugio.
Pero doy un paso hacia él.
Uno solo.
Dante se queda inmóvil.
—Alessia.
Mi nombre sale como una propuesta indecente.
—¿Qué pasa? —susurro—. ¿