ROSA MARTÍNEZ
Una para mí, otra para los vinos… Dos para mí, otra para los vinos…
Cuando tenía un mal día o una mala racha, recolectar uvas siempre era agradable y me hacía sentir mejor, tal vez por toda la azúcar que consumía al tragarme más de media canasta.
Las cosas estaban de la mierda, Arturo había descubierto que Katia y los niños eran vigilados por hombres de Antonio y no sabíamos cómo avisarle que tuvieran cuidado, pues las líneas podían estar intervenidas y eso complicaría todo. Lo