ROSA MARTÍNEZ
Antes de que se me ocurriera una buena frase para cortar sus intentos de conquistarme, cuando mí yo poderoso y violento comenzaba a incendiar mi pecho, sus labios se posaron sobre los míos, echándole agua a mi rabia.
Mi cuerpo me traicionó por completo. Héctor se robó todo mi aire y parecía querer más, incluso llevarse mi vida. Su mano se deslizó por mi cintura, ciñéndome a su cuerpo, haciendo que mis pechos se presionaran contra sus fuertes pectorales escondidos debajo de su impe