Mundo ficciónIniciar sesiónLa oficina de Rodrigo De la Vega, ubicada en el piso 45 de la Torre Vega, era un reflejo de su propia personalidad: ostentosa, moderna y ligeramente más pequeña que la de Alexander, un detalle arquitectónico que lo había atormentado durante años.
El aire estaba viciado por el olor a tabaco caro, a pesar d







