CAPÍTULO 99
Fernando Castillo caminaba por él con un maletín de cuero apretado contra su pecho, como si llevara explosivos en lugar de documentos.
Dentro del maletín, Fernando tenía su vida empaquetada en folios tamaño oficio. Tenía los borradores finales de la fusión naviera, sí, pero debajo de ellos, ocultos como un secreto vergonzoso, estaban los papeles que llevaba semanas preparando con un abogado externo, a espaldas de los Navarro: su demanda de divorcio. Y, en un acto de delirio esperanz