90. La ambulancia y los viejos recuerdos
A la mañana siguiente, James tuvo que salir más temprano de lo habitual. Tenía una reunión importante en la oficina y no tuvo tiempo de preparar el desayuno para Emma.
—Ve —dijo Emma con suavidad—. Luego comeré cereales.
Abrazó a James brevemente antes de que él correspondiera con un beso que se prolongó un instante más.
—Esta noche —prometió James—, te prepararé la cena.
Antes de irse del todo, James se asomó un momento a la habitación de Ethan, contemplando el pequeño rostro al que no podría