El editor Alex Cooper, escuchaba con atención y seriedad lo que su amiga y autora estrella le estaba contando.
Era un hombre de una contextura física atlética y esbelta. Su cabello rubio oscuro ya mostraba algunas canas propias de su edad, algo que su barba recortada mostraba también.
Sus ojos color azul profundo, no solo delataban cansancio y curiosidad sino un dejo de tristeza por todo lo que Samantha le estaba relatando.
Bajo esa mirada y postura hosca, se hallaba un hombre generoso, con