La ansiedad se había apoderado del alma y corazón de Martín. Pero a la vez, esas emociones se mezclaban con la inmensa alegría de ver a Samantha nuevamente después de tantos años.
Lo primero que hizo al salir de su despacho fue ir al de su hermana que estaba enfrentado al de él.
Constanza lo miraba con cariño y complicidad mientras lo escuchaba.
—Así que, la reina de tu corazón decidió volver —dijo, sonriendo, mirándolo con picardía—. No sé si alegrarme por vos o compadecerte. Porque si sigue e