Mientras tanto, en la oficina de Martín, Samantha continuaba leyendo la carta de su abuelo. Todo lo que había leído hasta el momento eran un golpe tras otro a su corazón. Pero trataba de mantener la compostura para continuar leyendo, ya que su abuelo estaba por develar el misterio que ella tanto cuestionaba.
“He elegido a Martín porque confío en él. Conozco a su abuelo y a su padre, pero, sobre todo, lo conozco a él. Tiene un futuro brillante como abogado, no tengo dudas.
Y lo más importante: s